Después de la fiesta, la señora Martín arregló un coche para llevar a Ana a casa. Al bajar del auto, Ana vio un Landi Rover negro aparcado frente a su edificio. Alberto estaba apoyado en el coche, fumando. Era inusual verlo con un cigarrillo en lugar de su acostumbrado puro.
Al acercarse a Ana, le entregó unos documentos: —El juicio de tu hermano ha sido pospuesto dos meses.
Ana, con las manos temblorosas, le preguntó: —¿Cómo es posible?
Alberto dio una profunda calada y dijo: —He estado averi