Con delicadeza y sin premura, Katrina le quita la camisa blanca a Leoncio, hecho esto, le acaricia la espalda que se siente suave al tacto.
Su mate es perfecto.
Un macho muy masculino, pero elegante y refinado al mismo tiempo. Es como una combinación entre lo delicado y poderoso, lo suave y lo brusco.
Le encanta todo de él. Es la primera vez que un hombre le provoca sensaciones tan intensas y profundas.
—Te amo —le dice con la voz quebrada. Él le acaricia el rostro con su dedo índice y le besa