Gael
El forastero me observa con preocupación y su semblante denota mucha aflicción.
—Te ves muy mal, hijo.
—He tenido mejores momentos —bromeo para aligerar el ambiente.
—Ojalá pudiera ayudarte con información valiosa, pero estoy más perdido que tú en todo esto. Te he buscado por más de doce años, Gael. Yo admiraba mucho a tu padre y poder encontrarte me llena de satisfacción, aunque ya no queda una manada por gobernar porque somos los únicos sobrevivientes.
»Aun así, podemos empezar una desd