Lo he hecho... He marcado a mi mate...
Todo se torna borroso y mi cuerpo empieza a temblar, Gael también. De momento, veo que las manchas de su cuerpo desaparecen y su piel toma su color natural, asimismo, los músculos se le ensanchan.
¡Está funcionando!
—¡¿Qué diablos has hecho, Gia?! —Gael se levanta del piso hecho furia. Me quedo atónita ante su reacción, ya que se ve muy enojado—. ¡Tantos años de sacrificio se fueron a la borda por tu impulsividad! ¡¿Sabes lo que has hecho?! —Gael pone sus