Los días siguientes, Aurora evitaba todo contacto con la vidente. No era estúpida. Podía fingir indiferencia ante los demás, podía mantenerse erguida frente a la manada, pero las palabras de Noah aquel día... esas le taladraban la mente.
"—Si vuelves a tocarla, a insultarla o a respirar cerca de ella, te arranco la garganta".
La forma en que él la había mirado no era la de un alfa que protegía un recurso valioso para la manada. No. Era un macho que defendía lo que consideraba suyo. Enérgico, t