—¿Qué es lo que pasó, Eira? —preguntó con el ceño fruncido el alfa Noah a la loba anciana.
—Alfa, le puedo asegurar que ni siquiera yo lo sé… la medicina se preparó con las hierbas recién cortadas —El entrecejo ya marcado por la edad se arrugó en mayor medida.
—¿Algún tipo de alergia?
—No. Bueno —Eira bajó la mirada y suspiró—. Me ha dicho que nunca había tomado esas plantas. Su manada… contaba con lobos sanadores.
El alfa Noah notó el asombro en el rostro de la loba. Entre los dones que so