C7- ¿ESPERAS QUE FIRME?
Angelo permaneció inmóvil mientras sus ojos recorrían a Aurora de pies a cabeza. Frente a él, estaba una mujer completamente diferente.
Aurora lucía radiante.
Su cabello castaño caía en ondas suaves sobre sus hombros, y el vestido que llevaba resaltaba perfectamente su figura, Angelo sintió un nudo en la garganta, porque nunca imaginó que ella pudiera verse aún más hermosa de lo que recordaba.
—Es... increíble verte —murmuró él, sin poder apartar la mirada.
Aurora mantuvo su expresión serena, casi indiferente, aunque por dentro su corazón latía desbocado. Sentía las mejillas arder, pero años de práctica le habían enseñado a mantener la compostura y no iba a mostrarle lo mucho que aún le afectaba su presencia.
Entonces la abuela, sonrió con picardía y rompió el momento.
—Querido, Aurora vino con Oliver... lo llamó antes de volar.
Angelo apretó los labios y su mandíbula se tensó visiblemente. Miró a Aurora, que seguía sin dirigirle la palabra directamente.
—Pues