C49-UNA NOCHE DE VERANO (SEGUNDA PARTE)
Bianca sonrió, aunque por dentro sentía que el corazón se le quería salir del pecho. Esa noche había tomado una decisión. Algo importante. Algo que no debía hacer, pero que iba a hacer igual.
—Buenas noches, señorita Russo —dijo Harold, el mayordomo, inclinando ligeramente la cabeza.
—Gracias, Harold... —hizo una pausa y miró alrededor—. Eh... ¿has visto a Mauricio? No lo encuentro.
Harold recorrió el salón con la mirada. Sabía que hacía un momento lo hab