C40- ¡ES ÉL!
Aquiles entró en su suite del hotel y cerró la puerta. Se quitó la chaqueta con movimientos precisos, dejándola sobre una silla, sus dedos desabrocharon los botones de la camisa uno por uno, revelando gradualmente su torso esculpido.
La camisa cayó al suelo y la luz tenue de la habitación dibujó sombras sobre los músculos definidos de su pecho y abdomen, se quedó solo con los pantalones negros, colgando bajos en sus caderas, la V marcada que descendía hacia la cintura atrayendo la