C41- TE VIENES CONMIGO
Blair colgó el teléfono con manos temblorosas y su corazón latía tan fuerte que podía sentirlo en sus oídos. Se asomó de nuevo a la ventana, pegando su frente al cristal frío, el coche negro arrancó lentamente, alejándose por la calle. Pero ella sabía, lo sentía en cada fibra de su ser: esto no era el final. Era solo el principio. Él volvería.
Las lágrimas corrían por sus mejillas mientras su mente se llenaba de imágenes de sus hijos, Sebastian y Alejandro. Todo lo que ha