C39-NADIE VA A ROMPERTE, SOLO YO
—Cre… creo que Londres, señor… —dijo una de las empleadas.
Aquiles apretó los dientes.
—¿Londres? ¿Allí es donde has estado? —musitó.
Después de eso, envió a su mejor hombre a rastrearla y ahora sabía que Blair tenía dos niños, dos varones, y no necesitaba una prueba de ADN. Bastó ver la primera foto para saberlo. Esos ojos marrones idénticos a los suyos, la forma de la mandíbula, hasta la manera en que uno de ellos fruncía el ceño cuando algo no le gusta