C154-UN HOMBRE ENAMORADO
La casa estaba en silencio.
Angela dormía en su habitación y William estaba en la mansión de los Russo, pasando la noche con Alan, quien a regañadientes cuidaba de él.
Aurora salió del baño envuelta en una bata de seda y con el cabello aún húmedo. Angelo estaba en la cama, apoyado contra el cabecero, mirando el techo.
—¿Sigues pensando en Bianca?
—Sí —admitió él—. No puedo sacármela de la cabeza.
Aurora se metió en la cama y se acurrucó contra él.
—Hiciste lo correcto,