C133 -AMARGURA
Alan estaba sentado en la silla de ruedas junto a la ventana, observando el movimiento estéril del jardín del hospital. Su aspecto físico había mejorado, el color había vuelto a su piel, pero su rostro era una máscara de hielo tallada por el rencor. Un fisioterapeuta terminaba de mover sus piernas en ejercicios de resistencia mecánica.
—Muy bien, señor Russo. Está progresando más rápido de lo esperado —dijo el hombre, intentando sonar animado.
Alan ni siquiera lo miró.
Se limitó