NUNCA FALTA UN ARDIDO
Yo sonreía nada más, sentí una mirada enojada y vi que era Louis Marttin que siempre me molestaba donde estaba, quería que fuera su novia y siempre dije no, porque es obsesivo, se cree dueño de sus novias, ya me lo habían comentado. A Joseph sus amigos le daban la mano, lo abrazaban felicitándolo y entonces se levantó el odioso Louis y expreso en forma burlona.

—Dianne, la que no acepto a nadie, la muy puritana le acepto al millonario, ¿Cuánto te pago por un revolcón nena?

Cuando todos escucha
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP