Los mellizos fueron creciendo con el amor paternal y maternal, a pesar de que tenían nanas, porque ambos debían trabajar a full, pero siempre con el consejo de Dianne, que les dieran tiempo de calidad a sus hijos y que el domingo es sagrado para la familia, para conversar, jugar, divertirse, amar a sus hijos y pareja, paseos y demás.
A veces quedaban toda la familia para ir a una hacienda propiedad de los patriarcas Carter, allí montaban a caballo, ayudaban a dar el alimento a las reses, caball