Joseph me miraba atento a lo que decía, —sabes el conocerte, me ha traído felicidad y tranquilidad, cuando estoy contigo soy muy feliz.
Me beso y comenzaron los chiflidos y bromas, nos reímos, nos despedimos, ya debimos irnos, llegamos al estacionamiento, Joseph estaba metiendo la llave en la puerta de su auto y yo en el mío cuando se escuchó una voz enojada.
—Joseph
Miramos y era Louis que se acercó rápido a mi novio y grito furioso
—Hijo de puta, me suspendieron por ti, siempre te quedas con