36. ¿Anticipar siquiera?
Se queda sin habla un instante. Por supuesto, se siente expuesta ante ella. Y consigue darle un motivo más para hacer que Maya dude. En el momento el pasar de sus miradas compartidas la hace alejarse de su coche y vuelve a la cera, aún con el cigarrillo en la mano. No sabe si es prudente entrometerse en los asunto de su jefe, mucho menos con su ex. Pero Maya cree que ya está bastante involucrada desde que empezó a cavilar en la cercanía que empleó los labios de Maximiliano D'Angelo sobre los s