216. Lo más hermoso que existe
Aún no conocía quien había tomado su posición, y no pudo darse el lujo de durar tanto tiempo allí. Y ni siquiera sabía si esos papeles seguían ahí pero recuerda haberlos guardados muy bien. Incluso pudo hacerle el favor de abrir la puerta la nueva subgerente de administración, que la conocía desde hace muchos y se excusó diciendo que habían cosas que todavía no recogía del lugar. Sin titubeos aceptó.
Maya corrió con el tiempo a buscar en dentro de los gabinetes pero no lo consiguió. Y se sin