14. Nada ha pasado
14 . Nada ha pasado.
Su jefe se endereza de pronto. Se paraliza a su vez por la mención de aquella mujer quien es la causante de muchos agrios recuerdos. Su solo nombre le hace tragar saliva, porque en verdad no recuerda haber creído, o haberla siquiera aludido por algo tan doloroso de recordar. Y creer imaginarlo diciéndolo frente a su propia secretaria, el pudor no le hace ya gracia. Incluso teme haber dicho cosas que para ese momento lo pueden comprometer y no en el sentido de haber tomado