115. Bajo el ojo de la verdad
Maximiliano se tensa. Observa a su madre, que ya no lo ve sino que se encamina hacia Giovanna. Pero le sonríe una última vez a su hermana y en un momento después las deja sola, saliendo al pasillo.
Al salir de inmediato observa a Robert y Stephanie, que conociendo de su mirada fruncida ahora, señalan al pasillo.
—Tengo que decirte algo.
Robert murmura, entregándole las llaves de su coche.
—Descuida, no me tardaré. Espera aquí.
—Es urgente, Max.
Maximiliano recrea una vez más un ceño fr