Por la tarde, Quiles entregó un acuerdo en nombre de Camilo para que Marina lo firmara, aunque no conocía muy bien el contenido del documento.
—Marina, lo siento mucho. Anoche no pude detenerlos.
Realmente se sentía muy culpable.
Marina negó con la cabeza.
—Ellos eran varios y tú no podías enfrentarlos. Aún así, quiero agradecerte.
Ella no era del tipo de persona que desquitaba su enojo con otros.
—Tomás no volverá a aparecer frente a ti. Está en este momento en la cárcel, y el grupo Jurado ha