Desde que Iker nació, Diego ha sido el que se ha encargado de todo lo correspondiente a él: cuidarlo, atenderlo, y asegurarse de que crezca feliz y saludable.
Marina levantó la mirada hacia la cama, donde Iker estaba susurrándole algo a Diego. Sonrió tiernamente al verlos juntos.
Yulia, obedeció con una sonrisa, también miró hacia la cama. Luego, abrió su computadora y comenzó a discutir con Marina sobre el plan de negocios que debía seguir.
Iker, de puntitas, se acercaba a su papá para contarle