—Mamá, ¿sabías? ¡Marina es súper tonta! Renunció a todos los derechos de herencia de la familia Cabello.
Martina, al regresar, no pudo evitar contarle a Ana, llena de emoción.
Ana, sorprendida, pero sonriendo, respondió:
—¡Eso está muy bien genial! Ahora solo tenemos que ver cómo hacemos para que Luna le ceda todo a ti y a Matías. Mientras sigan sin llevarse bien, no tenemos que hacer nada al respecto. Aunque estaba contenta, Ana se preocupaba de que su hija pudiera ser imprudente y echar todo a