Fátima ya tenía algunas acciones en la empresa, pero si Victor le daba algunas más no sería problema alguno, se convertiría en la principal accionista. Sus ojos se humedecieron un poco al pensar en ese tema. Sabía que él estaba dispuesto a ponerle fin a lo que habían compartido.
Con una sonrisa angustiada, le dijo:
—No voy a aceptar las acciones. Sabes cómo soy después de todo lo que hemos pasado juntos. Te amo, pero también sé que tal vez no sientas lo mismo. Me entregué por completo a ti, pero