Marina regresó a casa con las bolsas del supermercado.
—Marina, ¿por qué tardaste tanto en ir a comprar? Si no hubieras vuelto tan pronto, te iba a llamar —dijo César, quien tomó las bolsas mientras se apoyaba en su bastón y caminaba hacia la cocina.
—Me quedé dando una vuelta más por el supermercado —Marina levantó un poco la mirada hacia el reloj que se encontraba en la pared, y su rostro se sonrojó un poco. Había pasado una hora en el coche—. Hace tanto calor hoy... Me voy a dar una ligera du