El número que aparecía en la pantalla era desconocido, pero Yolanda decidió aun así contestar.
—Señorita Yolanda, yo soy la madre de Victor —La voz de Josefa sonaba seria.
Yolanda sintió un mal presentimiento al instante. Sabía perfectamente por qué estaba llamando.
—No voy a dar rodeos, señorita Yolanda e ire con usted directo al grano. Usted y Victor no son compatibles. —Josefa no suavizó sus palabras.— Mi hijo necesita a alguien que sea su apoyo, que esté a su lado en las buenas y en las mala