Cada año, el Grupo Zárate organizaba su junta de accionistas el primero de junio.
Este evento era crucial para la empresa.
Hoy era precisamente ese día, y Marina salió temprano en la mañana. Estaba al volante de su auto, camino a la oficina.
En el trayecto, recibió una inesperada llamada de Eduardo.
—¿Papá?
—Marina, ¿cuándo tendrás tiempo de traer a Yulia para comer juntos? Además, quería preguntarte… ¿te gustaría cambiarte el apellido a Cabello?
Aún no habían tenido una reunión formal con Yulia