Capítulo 188
Marina miró a Diego con una ceja levantada, llena de incredulidad.

—¿Solo deseas acostarte conmigo? ¿No piensas asumir ninguna responsabilidad?

Al escuchar esto, Diego no pudo evitar soltar una risa. Con un gesto cariñoso, ajustó la bata que ella llevaba.

—Vamos, ya viene siendo hora de comer.

—Tenía pensado sorprenderte; ya había estado organizando el anillo de compromiso y el vestido —añadió con un aire de melancolía—. Ahora, toda sorpresa se ha desvanecido.

Marina se levantó y se envolvió alr
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP