—Cierra la puerta, vamos al Jardín Cielorén.
El conductor de inmediato cerró la puerta.
Ese viaje parecía presagiar algo peligroso, y Quiles solo podía esperar que todo saliera bien.
...
Yadira, de buen humor, regresó a casa temprano y jugaba con su hija en la sala cuando Camilo entró.
Al verlo, se levantó emocionada, sorprendida por las feas marcas en su rostro.
—¿Qué te pasó? —preguntó, bastante inquieta.
—Mayordomo, trae el botiquín.
—No es necesario, estaré bien en un par de días.
Camilo su