Diego regresó a Mansiones de la Felicidad.
Leticia estaba en el sofá, con el cabello suelto y un test de embarazo en la mano, visiblemente nerviosa.
Al ver el test con dos líneas, Diego sorprendido se sentó en el sofá, cruzando las piernas.
—¿Qué piensas hacer?
Leticia, con la mirada perdida, mordió nerviosa sus labios.
—No lo sé.
Diego la observó un momento.
—Mañana te llevo al hospital para un chequeo.
—Está bien —respondió Leticia, intentando sonreír forzosamente, pero no pudo.
El embarazo la