Marina se levantó de golpe y le dio una feroz bofetada a Yadira con tanta fuerza que la dejó aturdida y con los oídos zumbando.
—Yadira, la joven de la foto eres tú, ¿verdad? —preguntó Marina con un tono severo—. ¿Me la trajiste para insinuar que tienes algo que ver con ese accidente? ¿verdad?
Yadira, aún cubriéndose la cara, intentó defenderse.
—El accidente no tiene nada que ver conmigo. Solo quería mostrarte que no conozco a ese hombre. Ese día fui precisamente a comprar un violín para Camilo