—La guardia ha tomado el control de los pasajes secretos de las cocinas, señor —reportó Paolo—. No quedan rastros de la influencia de Marié en el castillo. La Fortaleza de Piedra Negra ha confirmado que la exreina ya se encuentra bajo la custodia de los celadores ciegos en la torre más profunda.
—Gracias, Paolo —dijo Lamderson, señalando la silla de roble a su derecha para que el caballero se sentara—. Si no hubiera sido por la valentía de esa muchacha y la lealtad con la que don Gervancio la