Olaia se recogió el cabello y, mientras reservaba un vuelo en su celular, comentó: —Justo ahora que te preocupa Mateo, iré a ayudar a averiguar qué pasa.
No era que realmente lo necesitara.
Admití que estaba preocupada por Mateo, pero tampoco quería poner en riesgo a mi buena amiga.
—Tú...
Estaba a punto de hablar cuando apareció una invitación de video en mi celular.
Al ver que era Mateo, contesté rápidamente.
—¿Qué pasa?
—¿Qué, pasa? —repitió Mateo de manera exageradamente lenta.
—No colgué in