—No te vayas, maldita sea!
Vera gritó y, al recordar la presencia de periodistas, cerró rápidamente la puerta.
Pensando en lo que le había dicho su asistente, buscó su celular entre el desorden.
El primer lugar en las tendencias ya había cambiado: Eloy niega el origen de Vera.
Vera se sintió débil y en ese momento, nada más le importaba y marcó el número de Enzo de forma instintiva.
Pero nadie contestó.
Vera, decidida, lo intentó una y otra vez.
Pero cada vez, la llamada caía automáticamente en