—Lola… —dijo Antonio, reprimiendo el deseo que ardía en sus ojos.
—No hagas esto. Como mujer, debes respetarte y quererte a ti misma.
Lola lo miró de manera penetrante: —¿No te gusto?
Hace años, Mateo eligió a seis personas: dos mujeres y cuatro hombres.
La otra mujer estaba en Noruega.
De todos los hombres, la mujer con la que más trataban era ella.
No le sorprendía que él pudiera enamorarse de ella.
…
Después de la siesta, Dieguito tomó mi celular y llamó a Mateo.
Mateo contestó rápidamente.
—