En un hotel de seis estrellas.
Vera acababa de salir de la ducha cuando recibió una llamada.
Al otro lado, Enzo estaba junto a la ventana, con los ojos entrecerrados y una mirada dura: —¿Acaso no me escuchaste?
Enzo había elegido a Vera por su falta de apoyo y su fácil manipulación, además de su aparente falta de inteligencia.
Si algún día ella se volvía problemática, Enzo no dudaría en prescindir de ella.
Vera apretó el celular con fuerza.
No esperaba que Enzo recibiera noticias tan rápido, per