Le di un golpecito a Mateo en la parte baja de la espalda.
Él me miró de reojo, sin mostrar una gran reacción.
Me quedé sin palabras, entre la risa y el desconcierto.
Qué inmaduro.
Jugando a enojarse, esperando que lo consuele con esos trucos infantiles.
...
Al llegar al restaurante, Olaia y los demás ya estaban sentados.
Una mesa larga.
Olaia y Óscar estaban en un extremo, mientras que José y Paula ocupaban el otro.
Paula sostenía una bolsa de hielo, lista para ponérsela en la cara a José, pero