Mateo se percató de que la persona en sus brazos ya no se movía.
Al confirmar que se había quedado dormida, la colocó con delicadeza sobre la cama.
Luego, fue a buscar una toalla caliente para limpiar las lágrimas que surcaban su rostro.
Después, se dirigió al baño para darse una rápida ducha, se metió entre las sábanas y volvió a abrazarla con ternura.
...
Tuve un sueño largo y extraño.
Desde que vi a mi abuela hasta los momentos compartidos con ella.
Luego vinieron los secuestros, las explosio