C36: Te embarazaste cuando estabas conmigo.
El brillo en los ojos de Vidal era inquietante. Sus palabras salían atropelladas, llenas de una emoción que parecía más una obsesión que amor.
—Tú no sabes lo feliz que estoy, Ámbar —expresó, con una sonrisa que parecía fuera de lugar—. Lo ilusionado que estoy con criar a ese bebé contigo. Quiero verte con él en brazos, quiero verte mimarlo, cuidarlo. No tienes idea de cuánto voy a amarlo, porque ese niño nace de ti, y tú eres lo más hermoso que tengo. Ese bebé es nuestro, Ámbar. Nuestro. Final