C190: Tengo un poco de dinero.
Alaska se acercó a él despacio.
—Lo siento, mi amor. Tú tuviste un mal día, y yo ni siquiera preparé la cena. Llegaste más temprano de lo habitual y no lo esperaba. Pero… tal vez podríamos salir a cenar juntos, ¿qué te parece? Podríamos ir a algún lugar tranquilo.
Vidal se quitó el saco y lo dejó sobre el respaldo de una silla.
—La verdad es que no tengo hambre —respondió al cabo de unos segundos—. No te preocupes por mí. Si quieres, puedo pedir algo para ti.
—No se trata de comer —manifestó Al