C140: Quiero saber por qué estás enojada conmigo.
Raymond avanzó un par de pasos, sin apartar la mirada de ella.
—¿Acaso no puedo volver a mi habitación? —preguntó con ironía amarga.
—Tienes razón —respondió Ámbar, levantándose con determinación—. Esta es tu habitación. La que tiene que irse soy yo.
Se dirigió hacia la puerta, decidida a cruzarla, pero Raymond fue más rápido y le sostuvo el brazo.
—No, no te irás a ninguna parte. Tú y yo tenemos que hablar.
Ámbar apartó el brazo, pero aún así él siguió hablando.
—Creo que ya te he dado las horas suficientes para descansar y para estar sola —continuó Raymond—. Pero ya no podemos seguir así. Quiero entender qué ocurre. Necesito saber cuál es el problema que tienes conmigo. Y, sobre todo, quiero saber qué hacías con Vidal en ese parque.
Ella apartó la mirada y le dio la espalda.
—No tiene caso hablar de todo esto —respondió, aunque su tono revelaba una profunda saturación emocional—. No vale la pena.
Raymond se desconcertó por la evasión.
—¿No piensas decirme nada? —inquirió—. ¿No quier