Capítulo ochenta y tres: No tomes decisiones por mí
"Narra Apolo Galanis"
—¿Me estás amenazando? —inquirió iel imbécil de Haynes nsultado, algo que sonó como un bufido.
—Sí —no tuve razón para negarlo, mi mejor carta de intimidación era ser directo.
—¿Cómo te atreves…?
—Y si me sigues mosqueando acabaré con tu galería de pacotilla también —aseguré al interrumpirle.
Entonces, Sofia cerró la puerta dejándonos a los tres a solas otra vez y se volvió para mirarnos a los dos.
—Cállense de una vez.