Capítulo ochenta y cuatro: Una renuncia y un te quiero
“Narra Sofia Galanis”
El portazo me reverberó en el corazón. Incluso en el silencio de la oficina, sólo con el tic tac del reloj de la pared haciéndome compañía, el ruido de la pelea de Apolo con mi jefe, de nuestra propia pelea después, parecía haber quedado en el aire.
¿Cómo podía haber salido todo tan mal? Había sido una noche maravillosa y un amanecer mucho peor…
Se me encogió el corazón al pensar en la esperanza que había tenido hasta