Capítulo ochenta y dos: Ladrón de mujeres ajenas
“Narra Sofia Galanis”
De inmediato me aparté de mi jefe, buscando algo qué decir que no fuera el típico: «no es lo que parece». Yo misma estaba aún tan sorprendida por la escenita que apenas podía entender lo que pasaba.
—Vamos a portarnos como adultos sensatos… —traté de conciliar.
Apolo sacudió la cabeza, sin dejar de mirar al otro hombre.
Era increíble. Incluso en otras circunstancias me hubiera echado a reír. Mi marido tenía que entrar precis