Capítulo cuarenta y seis: Lo único importante
"Narra Sabrina Spencer"
—Felicitaciones, chicos —repitió el médico.
Yo no hice otra cosa excepto mirar a Fabio, quien estaba pálido como nunca antes en mi vida lo había visto.
—Parece que vamos a tener un heredero y uno de reserva a la vez —traté de bromear llena de nervios.
—Ninguno de los dos será de reserva —aclaró él con tono fiero.
—Lo sé, pero es así como se llama. Y es así como tú llamas a tu hermano.
—Voy a prohibir el uso de ese término