Capítulo veintiuno: Ardiendo de deseo
“Narra Sofia Galanis”
<>
<<¡Maldita sea, deja de besarlo!>>
Un brusco movimiento interrumpe mis cavilaciones y entonces, lo que sigue es de locos.
La mano que seguía en mis muslos avanza por mi estómago, masajea mis pechos, provocándome un gemido ahogado y me pellizca justo antes de tomarme del cuello. Clava sus dedos en mi garganta y pega sus labios a los míos con rabia.
—Estás ardiendo, Sofia —jura en un tono seco—. Estás ardiendo de