Capítulo veinte: Anciano prematuro
“Narra Sofia Galanis”
Era la primera vez que trabajaba en un oficina tan grandes y sobre todo como secretaria. Maritza, su secretaria ejecutiva principal, tenía su propia oficina, mientras que yo estaba atascada con el frío malhumorado jefe las ocho horas laborales. Cualquiera estaría maravillada o deslumbrada, sin embargo, a mí aquella enorme y lujosa oficina no me gustaba nada. Porque, por muy grande que fuera el espacio entre los dos, seguíamos estando sol