CAPÍTULO 60. SI PUDIERA RETROCEDER EL TIEMPO
Dos semanas después.
—Espero que te sientas cómodo en casa —Carlos Alejandro pronunció.
—Insisto que no era necesario, que me trajeras a tu casa —Cristian respondió y se acomodó en la mullida cama, con delicadas sábanas de seda.
— ¿Y quién estaría pendiente de ti? —indagó su amigo.
—Puedo contratar suficiente personal, para que me atiendan como rey. —Se llevó la mano a su cabeza ante la fuerte punzada que sentí—. Este dolor me va a volver loco. —Pausó un momento. — ¿Qué día es hoy? —indagó.
—E