CAPÍTULO 38. CÓMO A UNA HERMANA
Contuvo el aire para evitar inhalar su dulzón aroma, pues sabía que lo desestabilizaría más de lo que quería. Ahora las cosas habían cambiado y si ella tenía una relación, era tiempo de que él también lo hiciera, inclinando la balanza hacia Rosa Lilia, una mujer hecha y derecha, se llevaba bien, y consideraba que tenían química en el sexo, quizás con el tiempo la llegaría a amar y sus hijos la verían como una amiga, así como a Briana.
—Las cosas se salieron de control esa noche en los cabos —re