CAPÍTULO 39. ¿TE SIENTES MEJOR?
El conductor del auto, pisó a fondo el freno, deseando poder parar y evitar arrollar a aquel hombre que evidentemente corría distraído. Las pupilas de Carlos Alejandro se dilataron, además que su pulso se disparó, un impacto lo empujó haciendo que cayera.
— ¿Se encuentra bien? —preguntó el hombre que conducía completamente asustado.
—Sí, estoy bien —manifestó, dándose cuenta que pudo morir, en definitiva alguien desde arriba lo cuidaba, estaba seguro que se trataba de su difunta Daniela.
— ¿Qu